DRENAJE PLEURAL

¿Qué es la pleura?

La pleura es una membrana serosa de origen mesodérmico que recubre el parénquima pulmonar, el mediastino, el diafragma y la superficie interna de la pared torácica. Está constituida por una doble hoja:

Pleura visceral: recubre la superficie del pulmón.

Pleura parietal: recubre la superficie interna de la pared torácica, la cara superior del diafragma y la cara lateral del mediastino

El área entre las dos pleuras (cavidad pleural) es un espacio virtual con presión negativa, que mantiene el pulmón expandido y a las dos pleuras en contacto. Normalmente, estas dos membranas están separadas solo por un fluido pleural que en pequeña cantidad, 25 ml en cada cavidad, hace de lubricante. Este fluido reduce la fricción, permitiendo que las pleuras se deslicen fácilmente durante la respiración. Con los movimientos respiratorios, la presión intrapleural aumenta y disminuye alternativamente.

¿Qúe es un drenaje torácico?

La entrada de aire o líquido en la cavidad elimina la presión negativa. Las capas pleurales se separan, el pulmón se colapsa y produce dolor.

El drenaje torácico es un tubo flexible y hueco que se inserta en la cavidad pleural a través de una pequeña incisión. Su función principal es restablecer la presión negativa de la cavidad pleural alterada por la presencia de aire o líquidos biológicos facilitando la reexpansión pulmonar.

Actualmente existen varios tipos de sistemas de drenajes compactos comercializados. Tienen tres compartimentos: cámara recolectora, sello de agua y cámara para regular la aspiración. 

  • Cámara colectora: recoge líquido o aire. Tiene 3 columnas calibradas que permiten controlar el volumen, tipo y características del líquido drenado recogido. Cuando se llena la 1ª columna, se vacía en la 2ª y ésta en la 3ª. 
  • Cámara con sello de H2O: permite la salida de aire intrapleural y líquido durante la espiración, pero sin permitir la entrada de aire adicional durante la inspiración. De esta manera actúa como válvula unidireccional. Esta cámara se llena con agua estéril. Permite visualizar la presencia de posibles fugas aéreas.
  • Cámara de control de succión. El nivel de succión está graduado de forma que se adapta la aspiración según órdenes médicas. Normalmente, se utiliza una presión de -20 a -25 cm de H2O. En caso de querer ejercer más presión se puede colocar hasta -40 cm. de H2O. 

El drenaje podría estar:

  • En caída libre.
  • Conectado a la aspiración.
  • Pinzado.

¿En qué situaciones está indicado?

Cuando se quiere evacuar un depósito de aire o fluidos en la cavidad torácica (traumatismo, patología pulmonar o pleural) o para evitar que se acumulen fluidos después de un procedimiento quirúrgico en el tórax (toracotomía o esternotomía).

Neumotórax:  aire.

Derrame pleural: líquido pleural (amarillo y transparente). 

Empiema: pus (amarillo oscuro, denso y con olor característico).

Hemotórax: sangre.

Quilotórax: líquido linfático de alto contenido en grasa (blanco roto, textura grasosa). 

¿Qué tipos existen?

De pequeño calibre: permiten su inserción por punción directa o mediante técnica de dilatación percutánea o técnica de Seldinger.

De mayor calibre: entre 20 y 26 Ch, que se colocan directamente.

La elección del tamaño del tubo de drenaje dependerá de la patología a tratar: 

  • En los derrames pleurales y neumotórax espontáneos será suficiente uno de pequeño calibre (9-10 Ch.), tipo Pleurocath, colocado por punción o con guía Seldinger. Si la fuga aérea es muy importante y no se consigue la reexpansión del pulmón, será necesario sustituirlo por uno de mayor calibre.
  • En los empiemas, hemotórax, y en el post operatorio de cirugía torácica se utilizan de un calibre entre 20 y 26 Ch.

¿En qué zona se inserta el drenaje?

Variará dependiendo del estado del paciente y del drenaje requerido. 

Neumotórax: el punto habitual es la pared anterior del tórax en la línea media clavicular, en el segundo o tercer espacio intercostal, porque el aire se eleva hasta la parte superior. 

Hemotórax: el tubo se coloca en la parte inferior del tórax o línea media axilar, a la altura del cuarto, quinto o sexto espacio intercostal, el líquido se deposita en los niveles más bajos del espacio intrapleural.

¿Cuáles son sus complicaciones?

  • Hemorragia procedente de los vasos sanguíneos intercostales en el punto de inserción del tubo. 
  • Laceración pulmonar.
  • Colocación errónea del tubo. 
  • Infecciones.
  • Enfisema subcutáneo: fácil de identificar, presenta crepitantes en la piel alrededor de los orificios de entrada de los tubos y tiene una textura de hielo picado (pisar nieve).
  • Edema pulmonar post-vacuo: salida excesivamente rápida de una gran cantidad de líquido. Se ha de dejar el drenaje en caída libre si el paciente está hemodinámicamente estable o pinzar los tubos si el paciente está inestable, siempre bajo prescripción médica.

¿Qué cuidados precisa?

  • Mantener el drenaje permeable. Debe vigilarse que no se acode ni se formen coágulos en su interior. 
  • Cura de los orificios de inserción cada día (o cuando sea necesario).
  • Vigilar la aparición de enfisema subcutáneo.
  • Movilidad del paciente: debe ser progresiva pero precoz. Colocar la cama en posición semi-Fowler, sedestación en la silla en cuanto sea posible y pronta deambulación, aunque lleve drenaje.
  • Mantener el receptáculo al lado contrario de la inserción.
  • Mantener el drenaje por debajo del tórax del paciente para evitar reflujo.
  • Insistir en la importancia de realizar los ejercicios respiratorios (varias veces al día).
  • No pinzar el drenaje si no es por orden médica. Si el paciente tiene que salir de la unidad para realizar alguna prueba o por un traslado, sólo hay que desconectar la aspiración de la pared.
  • Rellenar, en caso de dispositivos húmedos, el sello de agua y controlar su nivel durante el ingreso; el agua se evapora y se debe rellenar.
  • El receptáculo solo se debe cambiar cuando: 
    • Esté lleno. 
    • Se haya volcado y las tres columnas contengan líquido. 
    • No funcione o no aspire correctamente. 
    • Cambio de sistema de drenajes
  • Si un drenaje sufre una salida accidental, debe taparse el orificio de la pared torácica con un tapón de Vaselina y un apósito compresivo. Es preferible no anudar el punto de cierre del orificio, para permitir la salida de aire si se ha producido un neumotórax. 

¿Cuándo debe retirarse?

Un drenaje torácico debe retirarse si está obstruido irremediablemente o si se ha solucionado la patología pleural que propició su colocación, es decir, cuando el débito disminuya hasta una cantidad mínima o nula y las fluctuaciones en la cámara del sello de agua cesen, el paciente respire fácilmente y la RX muestre que se ha reexpandido el pulmón.

El drenaje se retira desconectándolo previamente de la aspiración y se asegura que la sonda torácica esté debidamente pinzada. Con el paciente en decúbito lateral y posición semi-Fowler se le indica que se mantenga en espiración completa o ejecutar la maniobra de Valsalva (espiración forzada), esto evita que el aire sea aspirado hacia el interior del espacio pleural durante la retirada de la sonda. Se retira el tubo cubriendo de inmediato el punto de inserción con un tapón de Vaselina para impedir la entrada de aire o se anuda el punto de sutura y se coloca un apósito. 

El paciente debe guardar reposo durante 30-40 minutos en decúbito supino o sobre el lado afectado y no realizar fisioterapia respiratoria las 2 horas siguientes.

Durante las primeras horas después de haber retirado el tubo, revisar la zona donde se encuentra el apósito para detectar sonidos de fuga de aire y observa al paciente para detectar la presencia de complicaciones como el neumotórax recurrente o un enfisema subcutáneo. 

Se debe valorar la total expansión pulmonar una vez que se ha retirado el tubo de drenaje torácico, por lo que vuelve a efectuarse una placa de tórax de control. 

La primera cura se hará a las 48 horas de la retirada del tubo y el punto de sutura se retirará a los 10 días de quitar el drenaje.

3 comentarios en “DRENAJE PLEURAL

  • Elsa Gonzalez

    Soy estudiante de Enfermería y su completa explicación didáctica, me ha resultado de mucha clarificación para comprender tan delicado proceso, muchas gracias.

  • M* Jesús

    Hola!! Por qué hay q poner el receptáculo al lado contrario de la inserción? En mi unidad lo dejamos al mismo lado, vigilando q no haya acodamientos.
    Muchas gracias

    • Enfermería Intensiva Top

      Es porque siempre hay más margen para posibles tirones. Si lo pones al mismo lado y el paciente se gira bruscamente para el otro lado, habrá un buen tirón. Pero si lo pones al lado contrario y fijas bien el tubo al abdomen puede girarse para cualquier lado que hay más margen y mucha menos tensión. Gracias por tu pregunta.

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