Prevención de las consecuencias por inmovilización del paciente crítico

¿QUE ES LA DEBILIDAD ADQUIRIDA EN UCI?

Es una afectación neuromuscular, bilateral y simétrica, muy común en los pacientes críticos ventilados mecánicamente, incluso por periodos inferiores a siete días. Se caracteriza por la disminución de fuerza muscular, asociada a atrofia. No es un trastorno fácil de definir y se suele llegar a su diagnóstico sin pruebas electrofisiológicas. Ante una debilidad sin causa aparente es cuando este concepto toma protagonismo.

¿ EXISTEN FACTORES DE RIESGO PARA DESARROLLAR ESTE SÍNDROME?

Su etiología es multifactorial: duración de VM e inmovilización prolongada, inflamación sistémica, shock, sepsis, hiperglucemia, utilización de corticosteroides y uso prolongado de bloqueantes neuromusculares.

¿QUE PROVOCA LA INMOVILIZACIÓN PROLONGADA?

Es un factor muy importante a tener en cuenta ya que, junto con los demás factores descritos, altera el balance entre la sintesis de proteinas y la proteolisis, lo que desencadena pérdida de masa muscular. Esta pérdida de masa muscular, y por consiguiente de fuerza, no solo tiene lugar en las extremidades, el diafragma también ve alterada su funcionalidad y esto implica mayor dificultad a la hora del destete de la VM, lo que aumenta los días de estancia en UCI. Tiene multitud de repercusiones en el organismo como por ejemplo el acúmulo de secreciones respiratorias que puede desencadenar en una neumonía y el mayor riesgo de que se produzca una TVP/TEP por estasis venoso. También se aumenta la resistencia a la insulina. La aparición de úlceras por decúbito es otra de las complicaciones derivadas del inmovilismo.

¿QUÉ ES LA MOVILIZACIÓN PRECOZ?¿QUÉ CONSEGUIMOS CON ELLA?

Es la actividad física mediante movimientos activos o pasivos en los primeros días de enfermedad crítica, suficientes como para provocar efectos fisiológicos que mejoren ventilación, metabolismo a nivel muscular, estado de alerta, circulación y perfusión tanto central como periférica.

Este conjunto de actividades reducen sustancialmente las complicaciones respiratorias, los días de ventilación mecánica y con ello el tiempo de ingreso en UCI y en el hospital.

Los protocolos de movilización temprana no solo ayudan a paliar las complicaciones que puedan surgir en la propia unidad sino que está comprobado que mejora la movilidad y la calidad de vida a largo plazo tras el alta hospitalaria.

¿CUÁNDO PODEMOS MOVILIZAR Y CUÁNDO NO?

Se puede y se debe realizar desde el ingreso en la unidad, eso sí, atendiendo a una serie de criterios de estabilidad que nos permita hacerlo con garantías de que no va a ocurrir ningún evento letal.

Hay que tener en cuenta que la movilización es una decisión de todo el equipo y que se debe de evaluar el estado actual del paciente aunque tb tengamos en cuenta las tendencias vitales de las horas previas.

Se pueden nombrar una serie de criterios de exclusión que servirán de guía para la toma de decisión a la hora de movilizar:

  1. Inestabilidad hemodinámica con necesidad de infusión continua de vasopresores a dosis elevadas.
  2. Insuficiencia respiratoria con PAFI menor de 300, bajo volumen minuto y frecuencia respiratoria superior a 30 x’.
  3. IMC mayor de 35
  4. Escaras con criterios de gravedad
  5. Alteraciones graves de la coagulación
  6. Agitacion
  7. Heridas abdominales abiertas
  8. Presion intracraneal elevada
  9. Politraumatizados ( trauma en miembros, columna o pelvis)

Contraindicaciones para comenzar la movilización temprana.

Contraindicaciones para continuar la movilización temprana

¿QUÉ BARRERAS O IMPEDIMENTOS DEBEMOS DE ROMPER PARA INICIAR LA MOVILIZACIÓN PRECOZ?

Es bien conocido que uno de los impedimentos más importantes que imposibilitan el llevar  a cabo un protocolo de movilización precoz es el déficit en infraestructuras, medios específicos y recursos humanos. En el documento de estándares y recomendaciones en la UCI de 2010 por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, se considera esencial la presencia de un fisioterapeuta como parte de la plantilla y con dedicación de un mínimo de 30 minutos por paciente y por dia. En las UCI españolas raramente existen fisioterapeutas integrad@s en la plantilla.

La tendencia a la sobresedación es otra barrera que debemos de romper para llevar a cabo lo más eficazmente un protocolo de movilizaciones, ya que se sabe que la interrupción diaria de la sedación o la reducción al minimo posible puede mejorar de manera sustancial los resultados en pacientes críticos.

Y COMO ENFERMER@S, ¿QUÉ PODEMOS HACER?

Como decíamos anteriormente la optimización del nivel de sedación es muy importante y nos permitirá, en muchas ocasiones la colaboración de los pacientes, evitando así la aparición del delirium intrauci. La valoración constante del nivel de sedación necesario y la utilización de escalas para ello, como la RASS, facilita el período de destete.

De manera rutinaria debemos llevar a cabo cambios posturales cada 2 o 3 horas en pacientes sedados o que no se puedan mover por ellos mismos,  que eviten la aparición de úlceras por presión y que ayuden a una mejor oxigenación.  Está demostrado que el decúbito lateral con el pulmón afectado arriba en pacientes que sufren de enfermedad pulmonar unilateral es beneficioso. También es evidente la movilización de secreciones que pueden llegar a colapsar las vías respiratorias.

Debemos de colaborar con el equipo de rehabilitación supervisando el estado hemodinámico y respiratorio para prevenir efectos adversos o respuestas metabólicas.

CONCLUSIONES, CONSEJOS Y RECOMENDACIONES

  • Hacer de la movilización una rutina diaria en nuestro planing de trabajo
  • Los cambios posturales son una terapia tan importante como cualquier fármaco.
  • Crear un entorno seguro, sin prisas y con cautela antes de cada movilización. Por algún motivo inexplicable siempre tendemos a apurarnos, y eso no ayuda.
  • No temer al aparataje a la hora de la movilización, esto nunca debe de ser motivo para eludirla
  • La  movilización pasiva simple de las articulaciones pueden ser realizadas por enfermería y es de gran ayuda tanto a corto como a largo plazo
  • Evita la sobresedación para no limitar la actividad
  • El simple hecho de sentarse al borde de la cama es un ejercicio que tiene notables beneficios activando mecanismos fisiológicos que estaban pausados durante la inmovilización.
  • El traslado de la cama a un sillón también es beneficioso tanto para el metabolismo muscular y óseo, como para la función respiratoria.
  • Situar el ventilador mecánico del lado de la cama hacia el que se va a sentar al paciente.
  • La fisioterapia precoz tiene un gran impacto beneficioso en la dependencia ventilatoria.
  • La debilidad muscular es uno de los principales problemas a largo plazo.
  • La movilización activa y precoz en pacientes con VM es viable y segura
  • La promoción de la movilización implica cambios conceptuales y logísticos para nuestras UCI

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.